La esperanza de vida de la sociedad española es cada vez más elevada. Patologías relacionadas con la edad como degeneraciones retinianas, cataratas, glaucomas o neuropatías se dan cada vez con más frecuencia. Actividades tan cotidianas como leer, ver la televisión o usar el ordenador, se complican cuando existen estas alteraciones. Varias de estas patologías están altamente relacionadas con la exposición a la luz del sol como lo son las cataratas y algunas alteraciones retinianas. Por ello, ahora que se acerca el verano y aumentan las horas que pasamos al aire libre debemos dedicar a nuestros ojos una atención especial, tanto niños como adultos.

¿QUÉ RAYOS SOLARES LLEGAN A LA TIERRA?

A la Tierra llegan rayos UV , rayos infrarrojos y rayos de luz visible.

Los rayos UV son invisibles e incluyen:

•  Rayos UVC: casi totalmente absorbidos por la capa de ozono

•  Rayos UVB: pueden producir quemaduras corneales

•  Rayos UVA: los más perjudiciales. Pueden producir cataratas y daños en la retina

Los rayos infrarrojos en cantidad moderada no representan daño para los ojos.

Los rayos de luz visible nos permiten ver el mundo. Incluye la radiación azul-violeta directamente relacionada con la degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

¿CÓMO ACTÚAN LOS RAYOS DEL SOL?

La radiación UV alcanza la Tierra en su máxima intensidad bajo un cielo azul. Sin embargo, más del 90% de estos rayos puede atravesar las nubes.

¡Proteja sus ojos incluso en los días nublados!

El 60 % de la radiación UV nos llega entre las 10 h y las 14 h, principalmente en los meses de junio y julio (en el hemisferio sur los meses más peligrosos son diciembre y enero). Escoja la sombra en esta franja horaria ya que reducirá en más de un 50 % los rayos UV.

La baja altitud y los edificios reducen los rayos UV. Por el contrario, los rayos UV aumentan un 4 % por cada 300 m de altitud.

Si disfruta nadando en el agua del mar o en piscinas recuerde que, incluso a 50 cm de profundidad, los rayos UV son tan intensos como en la superficie.

Los rayos del sol sufren diferentes reflexiones según la superficie sobre la que incidan. La arena refleja alrededor de un 15 % de los UV, la nieve un 80 % y el agua un 25%.

¿QUÉ DAÑOS OCULARES CAUSA EL SOL?

Los párpados pueden sufrir quemaduras solares, que a largo plazo son susceptibles de desencadenar cánceres de piel como el melanoma.

La córnea puede inflamarse (queratitis) tras exposición al sol sin protección durante una hora.

Los rayos UV aceleran la aparición de cataratas (5-10 años antes de lo normal). Hasta los 20 años, el cristalino no está totalmente desarrollado por lo que los niños necesitan una mayor protección ocular.

Los rayos UV y la luz azul violeta pueden provocar lesiones de la retina que conllevan reacciones fototóxicas como la maculopatía solar o la DMAE.

¿QUÉ FILTROS NATURALES TIENE EL OJO HUMANO?

El ojo posee unos mecanismos de defensa para protegerse de la luz como el cierre de los párpados, la contracción pupilar y filtros naturales ( melanina, lágrima, humor acuoso, córnea y cristalino).

La melanina es un pigmento natural presente en el pelo, la piel, el iris y la retina. No todos tenemos la misma cantidad; así las personas de ojos oscuros tienen más melanina que las de ojos claros. La melanina actúa como filtro frente a los rayos UV y la luz visible de alta energía. Conforme pasan los años disminuye la cantidad de este pigmento y aumenta nuestra vulnerabilidad a los efectos nocivos del sol. Así a los 50 años, hemos perdido el 25 % de la melanina con la que nacimos.

PASO UN GRAN NÚMERO DE HORAS AL AIRE LIBRE , ¿NECESITO UNA PROTECCIÓN EXTRA?

Cuando los rayos de sol inciden sobre una superficie lisa (parabrisas, asfalto, nieve o agua) al reflejarse sufren una alteración en sus componentes de vibración. Esta alteración hace que los rayos de sol vibren en una sola dirección, es decir, se polaricen. Dicha luz ocasiona brillos responsables del deslumbramiento.

Como consecuencia del deslumbramiento podemos sufrir:

•  Distorsión de la luz y las formas

•  Disminución de la sensibilidad al contraste

•  Pérdida de la visión de profundidad

•  Fatiga visual

Las gafas de sol con cristales convencionales no bloquean los brillos reflejados. Sin embargo, existen en el mercado lentes que contienen cristales de yodo dispuestos en filas verticales paralelas: las llamadas lentes polarizadas. Estas lentes eliminan el componente horizontal de los rayos polarizados que originan el deslumbramiento.

Por ello, es aconsejable que las personas que desempeñen con frecuencia actividades al aire libre, conduzcan vehículos o padezcan fotofobia usen lentes polarizadas.

Como complemento, es beneficioso usar una visera que atenúe la llegada de rayos solares a los ojos.

Proteja sus ojos y ¡Feliz verano!

Dra. Isabel Mayo Pampín