CONSEJOS PARA LAS REVISIONES OCULARES TRAS LA OPERACIÓN CON LÁSER EXCIMER MEDIANTE LA TÉCNICA LASIK

En los últimos años, la palabra LASIK (siglas inglesas de Keratomileusis In Situ Asistida con Láser) se ha convertido en un término casi cotidiano. Esto se debe a su gran éxito, tanto en términos refractivos como en la satisfacción del paciente. Desafortunadamente, como suele ocurrir, ese éxito se acompaña de un incremento inmenso de las expectativas y, en consecuencia, de trivializar sobre esta cirugía.

Se trata de una operación quirúrgica no exenta de complicaciones. La mayoría de ellas se presentan durante la intervención o en los días posteriores a ella. Es por esto que la frecuencia de revisiones es muy reducida en un primer momento. Se aconseja revisar al paciente justo tras la cirugía, a continuación en las primeras 48 horas y posteriormente en la siguiente semana. Si todo está en orden, a partir de ese momento suelen espaciarse más las citas.

Deben tenerse en cuentas durante ese tiempo la sensación de quemazón o sequedad ocular, las pequeñas hemorragias en el blanco del ojo (hemorragias subconjuntivales), la visión de halos por las noches y las fluctuaciones en la visión. Todo ello son problemas asociados al LASIK relativamente importantes pero, en general, de poca importancia y fácilmente controlables mediante tratamiento con gotas. En cambio, síntomas como la pérdida de visión o una visión permanentemente defectuosa, el dolor ocular intenso o la incapacidad para abrir los ojos por la molestia ocasionada por la luz deben hacer al paciente consultar de inmediato con el oftalmólogo que le ha realizado la intervención.

Por otra parte, el paciente no debe olvidar que aunque haya conseguido poder llevar a cabo sus tareas cotidianas sin necesidad de llevar gafas ni lentillas, sigue siendo igual de miope o hipermétrope como antes. Estos defectos de refracción son debidos, en la mayoría de casos, a que el globo ocular es más largo de lo normal (en el caso de los miopes) o bien más pequeño (en el caso de los hipermétropes). Y eso no se modifica mediante la técnica LASIK, que actúa solamente sobre la córnea. Es por eso que cualquier paciente operado con este láser debe seguir el resto de su vida las mismas revisiones oculares que hasta ese momento venía haciéndose. Los fondos de ojo, la toma de tensión ocular y cualquier otro problema que pudiera asociarse a su miopía o hipermetropía no han desaparecido como sí lo han hecho sus gafas.

Dr. Roberto Gallego Pinazo

Dra.Ruth López Lizcano