La reforma del Código Penal plantea un nuevo panorama para el médico porque las imprudencias leves, que antes eran juzgadas como faltas, ahora entran en una categoría superior y serán dirimidas como delitos. La modificación de la norma, que además da rango de autoridad a los profesionales ante las agresiones, invita a pensar que tendrá que ser la jurisprudencia la que adecuará el concepto de imprudencia menos grave.

Ir al enlace para leer la noticia completa

Vía http://www.redaccionmedica.com/