La gran fiesta de las Fallas no se puede concebir sin espectáculos pirotécnicos públicos y sin hacer uso de fuegos artificiales por las calles. El olor a pólvora y el rumor constante de las explosiones durante todo el día y la noche son parte de la magia de nuestra fiesta por excelencia. Pero para disfrutar plenamente de ellas sin exponerse a sufrir daños físicos, la Sociedad Oftalmológica de la Comunidad Valenciana pretende informar y concienciar a todos nuestros pacientes de las precauciones que se deben tomar en estos días para no estropearlos por llevar a cabo actuaciones poco responsables.

Existen multitud de tipos de petardos, pero absolutamente todos ellos están sujetos a posibles accidentes, por inocentes que parezcan al verlos. A nivel ocular, las lesiones podemos dividirlas en dos grandes grupos: las producidas por quemadura y las producidas por el golpe de algún elemento del propio petardo o por materiales que la explosión haga saltar desde la superficie donde estalla.

Las quemaduras pueden producirse por pequeños fragmentos de papel incendiados o por cenizas que caen desde el aire después de la explosión. Al contactar con el ojo, muchas veces no da tiempo a cerrarlo y entonces contactan con la córnea produciendo un intenso dolor por la úlcera corneal que provoca. Además al parpadear y restregarse el ojo el cuerpo extraño puede quedarse incrustado en la córnea o en la conjuntiva, o bien quedarse escondido pegado por debajo del párpado superior. Esto puede pasar en las grandes concentraciones durante los disparos de fuegos artificiales o en la “mascletà”, y también cuando se usan petardos que ascienden encendidos.

 

Una forma de evitar que se produzcan estas lesiones es llevar gafas de sol durante el día para que hagan de escudo, e incluso vestirse con una gorra de manera que la visera detenga esas partículas encendidas antes de que contacten con el ojo. Por supuesto, siempre hay que respetar una distancia determinada cercana a los 200 metros, establecida normalmente por las vallas de seguridad del Ayuntamiento de Valencia, para que sea menos posible ser alcanzado por los restos. Los días de viento son especialmente peligrosos. En ellos debe ampliarse la distancia de seguridad y sería conveniente no disparar por cuenta propia petardos que al subir hacia arriba puedan desviarse por el viento.

Cuando ya ha entrado en el ojo algún cuerpo extraño lo más importante es no frotárselo. Lo primero que se debe hacer es lavarse el ojo con abundante agua fresca y procurar mantenerlo cerrado. El personal de Cruz Roja está preparado para asistir estas lesiones, por lo que hay que acudir a ellos en cuanto sea posible para recibir el tratamiento oportuno.

Por otra parte, cuando se dispara un petardo excesivamente cerca de la cara es muy probable que se produzcan problemas. Como hemos señalado, pueden saltar cosas con violencia tras la explosión que causen lesiones oculares, a menudo importantes. La manera de proceder cuando esto sucede es idéntica a la descrita previamente. No frotarse con vehemencia el ojo y procurar mantenerlo cerrado con suavidad, enjuagarse con abundante agua y buscar asistencia lo antes posible.

En este sentido, los menores de edad deberían estar siempre vigilados de cerca. De entrada los niños menores de 5 años no deberían ni tirar por sí solos ningún tipo de fuego artificial (ni siquiera las bombetas ) ni participar de cerca en los disparos de otras personas. Su corta estatura y su inocencia son dos factores que les hacen especialmente vulnerables a las lesiones oculares. Los niños mayores de 5 años tampoco deberían hacer uso de cualquier petardo. Y, por supuesto, nunca estando ellos solos. Cerca del 75% de pacientes con lesiones oculares por petardos son menores de 15 años.

Las lesiones que se producen por el impacto directo de cuerpos extraños propulsados con velocidad hacia el ojo son muy diversas. Desde pequeños rasguños en la córnea hasta severas ulceraciones o incluso tatuajes corneales. De todas, una de cada tres resultan en un daño ocular permanente y, aproximadamente, una de cada cuatro conducen a una pérdida de visión permanente.

No deje de consultar sus dudas a los oftalmólogos de la Sociedad Oftalmológica de la Comunidad Valenciana. Le deseamos que tenga unas Felices Fallas.

Oftalmólogos residentes del Hospital La Fe
Francisco Pastor, Pablo Alcocer, Roberto Gallego, Pilar Ramírez, Isabel Mayo, María Gómez, Ruth López, Soledad Peña