¿Qué es la córnea?

La cornea es un tejido transparente compuesto por diferentes tipos de células perfectamente organizados para permitir su transparencia. Es una de las lentes del ojo junto al cristalino pero a diferencia de éste está más superficial y por ello más expuesto a múltiples lesiones.

¿Qué puede conducirme a necesitar un trasplante?

Son muchos los motivos por los que un paciente puede necesitar un trasplante. Algunas de las causas divididas por edades son:

•  En gente joven la presencia de un queratocono (deformación córnea, figura 1) o una distrofia corneal (nacimiento con córnea no transparente figura 2).

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•  En gente más mayor la descompensación de la córnea tras otros procedimientos quirúrgicos.

•  Otras causas: Adelgazamientos importantes de la córnea o perforaciones, en caso extremo, tras infecciones o traumatismos (figuras 3-5)

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¿Qué es un Trasplante de Córnea?

El trasplante de córnea es una cirugía cuyo fin es cambiar una córnea enferma por otra sana (ver figuras 6-10). Las córneas que se implantan proceden de donantes fallecidos y en algunos países del mundo existen bancos de las mismas. Un paciente curado depende del gesto altruista de otras personas que son donantes cuando fallecen.

El trasplante se puede hacer de toda la córnea o de alguna de sus capas. En la mayoría de los casos se trasplanta toda y es necesario dar muchos puntos que no se retirarán hasta un año después por regla general.

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¿Cómo voy a vivir yo el trasplante?

Es una cirugía indolora que se realiza mediante anestesia local la mayoría de los casos, es decir con un pinchazo que duerme el ojo. La duración de la operación es variable dependiendo del motivo que lo genere y la técnica que se emplee oscilando entre una y dos horas.

La operación es sólo el primer paso para curar una enfermedad, después viene la recuperación del ojo y evitar que el cuerpo rechace lo que le acabamos de implantar; por esto es muy importante seguir un tratamiento a base de pastillas y gotas durante aproximadamente un año para evitar complicaciones que, a veces, a pesar de todo no podemos evitar. La recuperación visual es lenta y a veces no tan satisfactoria como cabría esperar requiriendo otros tratamientos más tarde.

¿Qué complicaciones puedo tener?

Inmediatas:

•  Que algún punto no esté lo suficientemente fuerte y precise reponerlo en quirófano.

•  Que se infecte la córnea a pesar del tratamiento preventivo que se da a todos los pacientes.

Tardías:

•  Que un punto se suelte y haya que quitarlo o si es demasiado pronto se ponga una lentilla terapéutica sobre la córnea para protegerla y que no moleste hasta que se pueda quitar.

•  Que aparezca dolor tras hacerse una pequeña herida debido a la sensibilidad de la córnea que se cura variando el tratamiento o con una lente terapéutica como el caso anterior.

Rechazo:

Esto puede ocurrir en cualquier momento, sin plazo determinado tras la cirugía. Usted puede reconocer esta complicación mediante varios síntomas y signos como ojo rojo doloroso y sobre todo a través de la disminución de la agudeza visual que suele ser progresiva. El tratamiento de esta complicación consiste en:

•  Primer paso: aumentar el tratamiento inmunosupresor: tópico y vía oral con el fin de controlar el proceso y que regrese.

•  Si esto no controla la complicación el paciente podría llegar a requerir un nuevo trasplante.

Pronóstico

El pronóstico de esta técnica quirúrgica en general es bueno aunque depende en gran medida de la patología de base que presentara el paciente receptor; por ejemplo, pacientes con cicatrices secundarias a infecciones por herpes virus mantienen el riesgo de reaparición de la infección afectando así al trasplante. Por otro lado, aunque la córnea es el tejido humano más pequeño que se transplanta no deja de ser un tejido de donante y requiere un seguimiento cauteloso y tratamiento prolongado, como en el caso de otros órganos vitales como corazón y pulmón, que en algunos casos puede llegar a resultar cansado.

Dra. Patricia Udaondo