¿QUÉ SON LAS PRUEBAS ELECTROFISIOLÓGICAS?

 

La valoración de la visión incluye estudios como la agudeza visual, campimetría, pruebas de contraste, test de colores y pruebas electrofisiológicas .

Las pruebas electrofisiológicas se basan en las reacciones químicas que se producen al excitar las células visuales retinianas. Estas reacciones químicas desencadenan fenómenos eléctricos que propagan los influjos sensoriales a lo largo de las vías ópticas hasta la corteza occipital.

¿EN QUE SITUACIONES MI OFTALMÓLOGO PUEDE SOLICITAR ESTAS PRUEBAS?

Algunas de las situaciones en las que el oftalmólogo ha de recurrir a estas pruebas son:

• I. Confirmar enfermedades oftalmológicas o neurológicas como la esclerosis múltiple, el albinismo o algunas enfermedades retinianas hereditarias

• II. En pacientes con pérdida de agudeza visual sin causa explicable como pérdidas visuales funcionales, pérdida visual asociada al estrés o individuos con dificultades para expresarse en los test subjetivos de visión

• III. En la edad pediátrica para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades metabólicas y hereditarias, nistagmus, ambliopías ,alteraciones de la visión binocular o retinitis pigmentaria

• IV. Controlar la posible toxicidad de algunos fármacos o tóxicos como el etambutol, la fenotiacina, el alcohol o el tabaco

• V. En el seguimiento de algunas enfermedades oftalmológicas como la tirotoxicosis, las uveítis posteriores o la retinosis pigmentaria

• VI. Valorar la función retiniana y del nervio óptico tras un traumatismo importante

• VII. Establecer una indicación y un pronóstico quirúrgico en caso de cataratas, hemorragias vítreas o cualquier otra opacidad de medios

¿EN QUÉ CONSISTEN LOS POTENCIALES EVOCADOS?

Durante la realización de la prueba el enfermo está sentado frente a una pantalla de estimulación con electrodos colocados en la frente, en el lóbulo de la oreja y en la región occipital. Los potenciales evocados (PEV) exploran la integridad de la vía visual desde la retina hasta el córtex occipital. Para ello se basa en las respuestas eléctricas provocadas por la estimulación visual de la corteza occipital y registradas por los electrodos.

Cada ojo es evaluado de forma independiente y la prueba tiene una duración de 45 minutos aproximadamente.

Cualquier alteración en la vía visual puede traducirse en PEV anómalos. Esta prueba nos sirve para valorar una serie de patologías como:

• I. Maculopatías

• II. Neuropatías ópticas secundarias a enfermedades desmielinizantes

• III. Neuritis ópticas isquémicas

• IV. Neuropatías ópticas por tóxicos ( alcohol, tabaco y fármacos)

• V. Ambliopías

• VI. Alteración del nervio óptico por traumas y tumores

• VII. Diagnóstico precoz del glaucoma

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¿EN QUÉ CONSISTE EL ELECTRORETINOGRAMA –ERG-?

Para realizar esta prueba dilatamos las pupilas de los pacientes instilándoles gotas; a continuación les colocamos dos electrodos corneales y dos electrodos cutáneos y sentamos al enfermo frente a una pantalla. Parte de la prueba se realiza en ambiente luminoso y parte en oscuridad.

El electrorretinograma (ERG) registra la respuesta eléctrica de las células de la retina inducida por estímulos luminosos difusos. Para que una alteración retiniana se pueda detectar precisa de una extensión considerable; por ello, no es útil para evaluar maculopatías. Tampoco es útil para valorar las lesiones del nervio óptico.

Algunas enfermedades en las que esta prueba puede ser de utilidad son:

• I. Retinosis pigmentaria

• II. Distrofias de conos y bastones

• III. Distrofias coriorretinianas

• IV. Enfermedades inflamatorias

• V. Obstrucción de la arteria y de la vena central de la retina

• VI. Retinopatía diabética

• VII. Retinopatía asociada a determinados tipos de tumores

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Dra.Isabel Mayo