¿CUÁNDO ESTÁ INDICADO EL TRATAMIENTO DE LA CATARATA?

La cirugía está indicada fundamentalmente cuando hay dificultades para la realización de las actividades cotidianas o si el paciente desea mantener una profesión que requiera buena visión. Es decir, una catarata se debe operar cuando produce una disminución visual tal que interfiere en la calidad de vida de quien la tiene.

No es cierto que haya que esperar a que la catarata esté avanzada para operarla. De hecho, una catarata muy hecha conlleva más riesgos tanto para el propio paciente como para la operación y los resultados tras ella pueden no ser tan buenos como se desearía. El momento indicado puede variar en cada paciente, teniendo que evaluar por un lado la edad, la actividad habitual, sus necesidades, por otro la madurez de la catarata, y no olvidar los riesgos de la cirugía.

¿EN QUÉ CONSISTE LA CIRUGÍA DE LA CATARATA?

Es una cirugía que se realiza con anestesia local y en la que, si las condiciones del paciente lo permiten, se va ese mismo día a su casa. La duración es de aproximadamente media hora. Consiste en la extracción del cristalino opacificado y en la introducción de una lente artificial dentro del ojo para sustituirlo.

Aunque existen otras técnicas, la más utilizada actualmente es la facoemulsificación , en la que se usan ultrasonidos para romper el cristalino y luego poder aspirarlo del ojo con más facilidad, realizando una pequeña incisión de tan solo 2-3 milímetros en la córnea (Figura 1).

cirugia_cataratas_001
Figura 1

Cuando la catarata es muy dura, puede ser necesario extraer toda la catarata (Extracción extracapsular), siendo necesario en este caso realizar una incisión mayor, que requerirá posteriormente de puntos de sutura (Figura 2). En ambos tipos de cirugía solamente se deja el saco capsular, que es lo que sería la pielecilla de detrás del altramuz. En él se coloca una lentilla artificial flexible que se dobla para poder introducirla por la pequeña incisión realizada (Figura 3). Normalmente no es necesario dar puntos en el lugar de la incisión.

 cirugia_cataratas_002

Figura 2

Esa lentilla tiene una potencia calculada mediante distintas pruebas antes de la operación, en las que se valora el tamaño del ojo y las gafas que lleva el paciente en ese momento. Con esos cálculos se intenta que no sean necesarias gafas para ver de lejos después de operado, aunque es complicado por la dificultad de acertar la potencia exacta.

cirugia_cataratas_003
Figura 3

¿CÓMO ES EL POSTOPERATORIO?

Después de la operación el paciente debe guardar reposo durante las primeras 24 horas con el ojo tapado. Al día siguiente empiezan las curas tras la primera revisión con su médico oftalmólogo. Aunque la recuperación visual es muy rápida, va mejorando poco a poco en las 3 ó 4 semanas siguientes.

El paciente puede hacer vida normal. Durante los primeros días debe evitar movimientos bruscos y es importante no frotarse los ojos ni golpearse. También debe evitar dormir boca abajo. Además, es recomendable usar gafas de sol para salir a la calle las primeras semanas la luz puede resultar muy molesta. Debe seguirse un tratamiento postoperatorio con colirios antiinflamatorios y antibióticos durante un tiempo variable según la evolución postquirúrgica (3 a 6 semanas).

A pesar de que el cristalino es sustituido por una lente artificial, el paciente no puede ver bien de cerca y son necesarias gafas para leer. Ello es debido a que la lente no tiene la capacidad de acomodarse para la visión próxima que tenía el cristalino. Actualmente se están empezando a implantar lentes que permiten ver bien tanto de lejos como de cerca.

¿CUÁL ES EL PRONÓSTICO DE LA CIRUGÍA?

La cirugía ofrece en general buenos resultados en un importante porcentaje de pacientes, pero como en cualquier intervención quirúrgica hay riesgo de posibles complicaciones, algunas de las cuales son potencialmente graves: infección intraocular, inflamación, aumento de la tensión del ojo, etcétera. Todo ello se encuentra detallado en el consentimiento informado que el paciente debe leer siempre antes de su intervención.

La complicación tardía más frecuente es la opacificación secundaria de la cápsula del cristalino, lo que vulgarmente se llama “lentilla sucia”.

Dra. M.J. Gómez Maestra
Dr. R. Gallego Pinazo