El gran desarrollo informático de los últimos años ha hecho que, cada vez más, el uso del ordenador se haya convertido en una actividad rutinaria en nuestros trabajos, hogares y centros educativos. Esta realidad ha suscitado temores acerca de los posibles efectos negativos que la pantalla del ordenador pueda tener sobre nuestra salud visual.

Hasta ahora, no existe ningún estudio científico que avale que el empleo prolongado del ordenador provoque daños irreversibles sobre el órgano de la visión. En cambio, molestias transitorias como sensación de sequedad ocular, enrojecimiento ocular, dolor de cabeza o visión borrosa están presentes en el 70% de los usuarios de estos aparatos. La Academia Americana de Oftalmología agrupa estos síntomas bajo la denominación de “ computer visión syndrome ” y asegura que carecen de gravedad.

Ahora bien, en el mercado existe una amplia variedad de pantallas que permiten una visión más o menos relajada

Las imágenes que nos muestra el ordenador están formadas por una serie de imágenes que se suceden con una frecuencia determinada. Para que el ojo perciba la imagen como continua deben formarse unas 25 imágenes por segundo. Si la frecuencia de actualización de las imágenes no es lo suficientemente rápida tenemos la sensación de que la pantalla tiembla (es el llamado flicker) Y al contrario; si las imágenes se suceden con demasiada velocidad veríamos una salto entre las imágenes. En las novedosas pantallas de plasma, la frecuencia de sucesión de imágenes es menor que en las pantallas tradicionales, pero se compensa gracias a que la imagen permanece más tiempo.

¿POR QUÉ SE PRODUCEN ESTAS ALTERACIONES?

La atención que supone trabajar delante de una pantalla de ordenador disminuye la frecuencia de parpadeo; ello conlleva que la película lagrimal se evapore más rápidamente y aparezca sensación de sequedad, irritación ocular y visión borrosa.

La existencia de defectos de refracción (miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia) mal corregidos o anomalías en la convergencia ocular pueden conllevar un exceso de acomodación. Este esfuerzo visual puede traducirse al final del día en dolor de cabeza, fatiga ocular y visión borrosa.

¿CÓMO PUEDO AUMENTAR MI CONFORT CUANDO USO EL ORDENADOR?

Aspectos técnicos del equipo informático como la calidad de la tarjeta gráfica y la resolución del monitor influyen directamente sobre la confortabilidad del usuario.

La iluminación ambiental es un factor importante. Deben evitarse flexos que estén delante de la pantalla porque producen reflejos causantes de cansancio visual; así mismo tampoco es aconsejable usar el ordenador en una habitación a oscuras ya que el contraste entre el monitor iluminado y la oscuridad de la estancia aumentará nuestro cansancio.

Las personas con pequeños defectos refractivos pueden acusar aún más su problema óptico debido al esfuerzo adicional que supone mirar el monitor.

La distancia de los ojos a la pantalla debe ser de unos 60 cm; esta es la distancia media en la cual no podemos distinguir la separación entre los puntos que conforman la imagen. Aunque muchas aplicaciones permiten modificar el tamaño de las letras recuerde que cuanto más aumente la resolución el tamaño de las letras disminuye lo cual favorece la fatiga visual.

Cuide sus ojos; ante cualquier molestia visual continua que aparezca al usar el ordenador debe acudir a su médico oftalmólogo.

Dra.Isabel Mayo